acné en la frente

Acné en la frente: si los puntos negros y las espinillas se han asentado en su frente, siga leyendo para saber cómo mantener este tipo de acné bajo control.

Los cambios hormonales, el estrés, la mala alimentación y una rutina de belleza inadecuada suelen ser las causas del acné, que puede presentarse en el rostro y el cuerpo -escote, hombros, espalda e incluso glúteos-. ¿Apareció en tu frente? Si es así, lo primero que debes revisar es si tienes flequillo, ya que este es el principal causante del acné en esa región en particular, ya sea por la grasa que puede tener tu cabello o por los productos que usas para peinarlo o cuidarlo. Además, con este tipo de corte es más probable que te toques la frente con las manos para arreglarte el pelo, lo cual no es bueno para los granitos…

¿Qué es el acné en la frente?

Independientemente de la zona, el acné aparece siempre que hay un aumento de la actividad de la glándula sebácea. En el caso de la frente, suele aparecer por varios motivos: El más frecuente es el aumento de la actividad de la glándula sebácea provocado por la estimulación hormonal propia de la pubertad o por cambios hormonales puntuales en la edad adulta. En estos casos suelen predominar los puntos negros o comedones, que generan las lesiones inflamatorias que comúnmente llamamos espinillas. Además, por ser una zona muy pegada al pelo, las personas que llevan flequillo, sobre todo si tienen el cuero cabelludo graso, corren el riesgo de que los granitos y puntos negros se infecten más por la proximidad del pelo (que al ser graso, potencia la infección) y también por el toque continuo en la mano para arreglar el flequillo.

Qué lo diferencia de otros tipos de acné

Por lo general, el acné frontal tiende a ser predominantemente comedones o puntos negros. Esto se debe a que, junto con la nariz, la frente es la región de la piel donde hay una mayor concentración de glándulas sebáceas. Por ello, es habitual encontrar puntos negros y poros dilatados con más frecuencia en ambas zonas. La buena noticia es que a menudo es más obstructiva que inflamatoria, al menos previene el dolor.

Cómo cuidar la piel propensa al acné

En este caso, el tratamiento debe ser exactamente el mismo que en cualquier otro punto del rostro o del cuerpo. Resumiendo: lo más importante es que tengas una higiene adecuada, tanto por la mañana como por la noche, y que te exfolias el rostro con un exfoliante enzimático un par de veces a la semana; además de utilizar cosméticos ‘oil-free’ (y preferiblemente con textura de loción, gel o emulsión), que se adaptan a tu tipo de piel para evitar obstruir las glándulas sebáceas. Y, si llevas flequillo, retíralo de la frente siempre que sea posible para evitar el contacto continuo con la zona y prevenir la posible propagación de la infección del acné.

grano de la frente del acné

Qué no hacer o usar

Por extraño que parezca, no se recomiendan los productos secantes y astringentes, ya que pueden producir un efecto rebote. En su lugar, te recomendamos que utilices en casa cosméticos nutritivos, hidratantes, calmantes y regeneradores. Eso sí, evita los cosméticos ricos en grasas y siliconas para evitar la formación de comedones. Sin mencionar que los alimentos ricos en azúcares y leche aumentan la producción de sebo al estimular la secreción de la hormona del factor de crecimiento similar a la insulina, por lo que deberá restringirlos tanto como sea posible de su dieta.

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Tratamientos profesionales para el acné.

Nuestros tratamientos preferidos son los que van acompañados de queratolíticos y seborreguladores, como el ácido salicílico y el ácido glicólico, para eliminar comedones y liberar la producción de glándulas sebáceas. Los peelings de estos dos activos se utilizan para eliminar las primeras capas de la piel y así favorecer la liberación de sebo.

Lo normal es ir de menos a más y, si el problema no se soluciona con la terapia tópica, se puede utilizar isotretinoína oral, que favorece la exfoliación de la piel y reduce la producción de sebo. También es habitual el uso de láser fraccionado, que calienta la glándula sebácea, reduciendo su actividad al exfoliar las capas más superficiales de la piel. Y la terapia fotobiodinámica, donde se aplica un suero fotosensible que penetra en la piel y al ser estimulado por una luz LED de cierta longitud de onda, disminuye el tamaño y la actividad de la glándula sebácea.

Por último, sabemos que las gorras, boinas y sombreros, sobre todo los de pescador, molan y esta temporada son los complementos imprescindibles para el pelo, pero para el acné no sirven para nada. Si las vas a usar, recuerda limpiarlas cuando te las quites, especialmente si estás maquillada, y evita usarlas por mucho tiempo.

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