Hace frío afuera y… ¡en tu cuerpo! Ya sea que trabajes en casa o en la oficina, tus manos, tus pies, la punta de tu nariz están congeladas, casi estás temblando. Dos cosas: o estás enfermo o simplemente necesitas encontrar algo de calor (¡y no solo en el corazón!). Si pertenece a la segunda categoría, síganos para obtener consejos útiles.

En pleno invierno, estás en el trabajo, y como no eres un entrenador físico, tienes frío. Si bien las temperaturas exteriores harán que el termómetro baje, esto también podría deberse a la falta de actividad y la baja termogénesis.

¿Qué es la termogénesis? Es la capacidad del cuerpo para producir calor. Entonces, quemar calorías, tener suficiente energía, pero no solo.

Entonces, por supuesto, cuando tiene frío, la solución simple sería subir la temperatura de su calentador. Sin embargo, hay muchos consejos de la abuela (o el sentido común, que a menudo conduce a lo mismo) para calentar los pies helados, las manos heladas, la nariz roja y mantenerte saludable.

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1. La base para el calentamiento: la estrategia de la cebolla

En lugar de buscar el suéter más grande de tu armario, ponte la ropa en capas. Mejor una camiseta interior, un jersey fino y un cárdigan, que un único jersey de cuello alto grueso. Y esto también se aplica a tus paseos durante el invierno: varias capas bajo el abrigo. Tenga cuidado, sin embargo, de no usar ropa demasiado apretada: sí para mallas calentitas, no para medias en los tobillos o medias en la cintura, que tenderían a interrumpir la circulación.

Como primera capa (al esquiar, la llamamos “capa base”, por ejemplo), una blusa segunda piel es ideal. En la segunda capa, un suéter, en la tercera capa, una chaqueta de lana.

2. ¡Viva la lana!

Pido disculpas a nuestros lectores veganos, porque lo que recomiendo aquí es dar preferencia a la lana, la real. Un material natural que te mantiene caliente. Y cuando digo lana, lee bien la etiqueta: poliéster, nylon, viscosa, algodón, eso sí, prendas de punto que abrigan mucho (lana, merino, mohair, cashmere, alpaca).

Otro tejido que puede ayudar a retener el calor bajo una capa de lana (ver estrategia cebolla): la seda. Además, hay prendas como una segunda piel que mezclan lana y seda, ¡y que también funcionan de maravilla!

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3. Al igual que con las ventanas, ¡llene los espacios!

¿Alguna vez has escuchado a alguien decir: «Me acabo de poner un pañuelo». Parece una tontería así, pero… Son en primer lugar los intersticios, o mejor dicho, las zonas de articulación que permiten el paso del aire las que acentúan la desagradable sensación de frío. Las muñecas, los tobillos, el cuello, el vientre bien cubiertos aseguran mejores sensaciones de calor. Por eso traemos buenos calcetines, de manga muy larga (o cubremuñecas tejidos por la abuela).

4. ¿Pies fríos? ¡Nunca más!

Si sientes que tus pies sufren en silencio, este es nuestro consejo: primero, comprueba que no haya corrientes de aire que los refresquen. Luego póngase calcetines calientes (no, los calcetines de tenis no cuentan). Y si sientes que el piso debajo de tu escritorio es la fuente de frescura, coloca una alfombra allí. Finalmente, para que la sangre fluya en tus pies, elévalos por unos minutos; también será bueno para las piernas. Jugar con una pelota de tenis enrollada debajo de las plantas de los pies también puede ayudar a mantener los pies calientes.

5. Cosas de la abuela

Ante los grandes males, grandes remedios dice el refrán, así que no dudemos más y ¡hagamos todo! Además de las pantuflas calentitas, nos equipamos con una botella de agua caliente, una manta sobre las rodillas y nos preparamos una bebida caliente.

En este punto, las opiniones difieren: muchos colegas sostienen sus tazas de té en sus manos como un santo grial, pero leemos aquí y allá que consumir bebidas calientes puede hacer que sudes y el cuerpo se enfría, especialmente porque luego se humedece.

6. Una almohadilla térmica

Si estás trabajando en la silla, para no pasar frío, puedes ponerte una manta antes de sentarte. O puede comprar un cojín de asiento con calefacción y sentarse sin miedo y fresco en su silla y mantenerse caliente mientras trabaja.

7. El método Coué y el condicionamiento mental

No sé ustedes, pero cuando tengo frío, si veo a Leonardo di Caprio luchando en el agua azul helada, tengo la impresión… de tener aún más frío. Entonces, para elevar su temperatura mental, coloque un video de una chimenea en la pantalla de su televisor o computadora. ¡Hay muchos de ellos en YouTube (que por cierto tiene millones de visitas) y solo con ver las llamas se calientan! Sí, sí, pruébalo, ¡ya verás!

8. Manos frías

… ¡Corazón cálido! Sí, me encantan los refranes, pero en este caso, hay momentos en los que escribir en el teclado de una computadora con los dedos rígidos es una tortura. Entonces, tome un momento de una reunión, cruce las piernas y apriete las manos entre los muslos para calentarlos.

9. Disfruta de las tareas del hogar

Muévelo, ordenalo, ¡sí se calienta! Pero encontré una mejor manera de entrar en calor: planchando la ropa (no, no grites…). Retire la tabla, planche algunas piezas fáciles que no le corten la cabeza pero que requieran vapor. Verás como calienta el ambiente, ¡es mágico!

Otro consejo: preparar una fuente en el horno, precalentar, cocinar y dejar enfriar el horno abierto para que el calor se extienda por toda la estancia. Obviamente, si estás en la oficina, esta estrategia no funcionará.

1º soluciones extremas

Y si a pesar de todo esto sigues sintiendo escalofríos, solo tienes que hacer una pausa para hacer ejercicio. Para calentar prueba el HIIT, sino al menos levántate y muévete, sube y baja una escalera, salta en tu sitio moviendo los brazos para que tus vasos sanguíneos irriguen bien, y si estás en casa, después de tu entrenamiento haz ejercicio. un baño caliente

Finalmente, la solución definitiva: nos dicen por los auriculares que no hay nada como un gato ronroneando sobre ti, así que si no tienes uno, ¿quizás tomes prestado el del vecino?

 

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