Uganda acusa a Occidente de chantaje en su respuesta a la ley anti-LGBTQ

Uganda ha aprobado una estricta ley anti-LGBTQ, considerada como una de las más severas a nivel mundial, la cual incluye la pena capital por «homosexualidad agravada», como por ejemplo la transmisión del VIH a través de relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. Esta legislación ha sido duramente criticada por gobiernos de países occidentales y pone en riesgo parte de los miles de millones de dólares que Uganda recibe anualmente en concepto de ayuda extranjera.

El Presidente de Estados Unidos, Joe Biden, junto con la Unión Europea, ha manifestado la posibilidad de imponer sanciones y restricciones en respuesta a la aprobación de esta ley. No obstante, Uganda ha rechazado tales críticas, sosteniendo que su legislación está dirigida a sus propios ciudadanos y no al mundo occidental.

Activistas y abogados ugandeses han presentado una demanda en contra de esta ley, alegando que promueve la discriminación y perpetúa la estigmatización hacia la comunidad LGBTQ. En su lucha por defender los derechos de esta comunidad, esperan lograr que la legislación sea reconsiderada y, en última instancia, derogada.

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